1.Soberano Señor de los mundos,
Es tu imperio un imperio eternal;
Tus mandatos, mandatos profundos
que deseamos con gusto acatar;
obedientes a ti, sometidos
estaremos por siempre jamás,
Pues que somos por ti redimidos
y en tus leyes queremos andar.
CORO
Con tu justicia llenarás el orbe,
Como las aguas han llenado el mar,
Y nada habrá que tu designio estorbe,
Porque tú para siempre has de reinar.
2.Soberano Señor, Dios eterno,
Tus decretos cumpliéndose están
en el cielo, en la tierra, el averno,
Todo a ti sujetándose está;
por lo mismo nosotros estamos
sometidos a tu voluntad
y con santo desear esperamos
que establezcas tu reino de paz.
CORO
Con tu justicia llenarás el orbe,
Como las aguas han llenado el mar,
Y nada habrá que tu designio estorbe,
Porque tú para siempre has de reinar.
3.Soberano Señor, justo y santo,
te proclaman la tierra y el mar:
Sólo a ti levantamos el canto,
Sólo a ti te queremos cantar;
Condesciende, Señor, y recibe
el loor que tus hijos te dan,
Condesciende Señor y reside
con nosotros por siempre jamás
CORO
Con tu justicia llenarás el orbe,
Como las aguas han llenado el mar,
Y nada habrá que tu designio estorbe,
Porque tú para siempre has de reinar.